
El funcionario que nadie votĂł y todos consultan
En la Ciudad hay un dato polĂtico que ya no circula solo en off: mientras el PRO enfrenta su escenario electoral mĂĄs incierto desde 2007, el poder interno se concentra cada vez mĂĄs en una figura tĂ©cnica, silenciosa y no electiva.
El Chief of Staff porteño, Gabriel SĂĄnchez Zinny, no encabeza listas ni construye territorio. Pero coordina la gestiĂłn del gobierno de Jorge Macri y, en un momento de fragilidad polĂtica, eso vale mĂĄs que una banca.
Poder administrativo en tiempos de desgaste
El PRO ya no tiene el margen cĂłmodo de otros ciclos. La marca perdiĂł volumen, el oficialismo nacional disputa el electorado de centro-derecha y la Legislatura exige negociaciĂłn quirĂșrgica.
En ese contexto, la respuesta fue orden interno.
SĂĄnchez Zinny concentra coordinaciĂłn, filtra decisiones, articula ministerios y baja prioridades. Ministros que consultan antes de anunciar. Secretarios que calibran movimientos. Ăreas que no avanzan sin alineamiento previo.
No es épica. Es control.
El Sur como pieza estratégica
El tablero mĂĄs sensible es el sur porteño. La Ăłrbita de la CorporaciĂłn Buenos Aires Sur volviĂł a adquirir centralidad en el esquema de poder. El sur es obra pĂșblica, desarrollo urbano, crĂ©dito internacional, suelo y narrativa social.
Quien ordena esa ingenierĂa no solo administra presupuesto: administra futuro polĂtico.
En paralelo, la relaciĂłn legislativa âincluido el vĂnculo con la jefa libertaria Pilar RamĂrezâ forma parte del equilibrio fino que sostiene gobernabilidad en un escenario fragmentado.
El dilema real
La pregunta no es si el Chief of Staff acumula poder.
La pregunta es si esa concentraciĂłn administrativa puede compensar un desgaste polĂtico estructural.
El PRO entra en un ciclo donde ya no alcanza con gestionar mejor que el resto. Necesita volver a convencer.
Y ahĂ aparece el dilema 2027:
cuando la polĂtica se debilita, la gestiĂłn se vuelve mĂĄs central.
Pero cuando se vota, lo que se evalĂșa no es solo la eficiencia.
Es el liderazgo.
El Chief of Staff puede ordenar el sistema.
Lo que estĂĄ en juego es si el sistema alcanza para sostener la Ciudad.