Caputo ya juega en la encuesta

No compite, no firma boletas, no da conferencias largas. Igual, ya le gana en imagen positiva a varios que sueñan con 2027.

La política argentina tiene una rareza nueva: Santiago Caputo, sin cargo electivo ni territorio propio, ya aparece mejor posicionado en imagen positiva que varios nombres con historia, aparato y ambición presidencial. En la última medición de AtlasIntel para Bloomberg, hecha entre el 20 y el 24 de marzo sobre 5.037 casos nacionales, Caputo registra 25% de imagen positiva y 66% de negativa. Con ese número, queda por encima de Mauricio Macri (24%)Sergio Massa (22%)Victoria Villarruel (20%)Karina Milei (19%) y Juan Schiaretti (17%). Todo eso en una tabla donde, además, nadie logra saldo positivo.  

El dato no lo convierte en candidato, pero sí lo convierte en algo igual de importante para esta etapa: actor político con volumen propio. Ahí está la rosca de fondo. Caputo ya no aparece solo como asesor en las sombras o armador de laboratorio presidencial. Empieza a figurar como una referencia nacional reconocible, incluso mejor ubicada que dirigentes que fueron presidentes, ministros, gobernadores o cabezas de coaliciones. Dato verificado: hoy tiene más positiva que cinco figuras de peso. Lectura política: el “triángulo de hierro” ya no es solo una ingeniería de poder interno; también empieza a proyectar una marca pública.  

Ahora bien, tampoco hay que vender épica donde hay desgaste. Caputo tiene 66% de negativa y un saldo de -41 puntos, así que no está construyendo un liderazgo limpio ni una centralidad amable. Lo que muestra la encuesta es otra cosa: en una Argentina donde casi todos los nombres relevantes cargan rechazo alto, hasta un operador sin votos puede meterse en la conversación grande. Y eso abre una pregunta incómoda para el sistema político: si los dirigentes formales no enamoran, ¿cuánto espacio empieza a ganar el poder real que nadie vota pero todos miran? La mesa, de nuevo, no siempre la ocupa el que da la cara. A veces la ordena el que reparte las sillas.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio