Luis Caputo subió a X una foto junto a Kristalina Georgieva durante las reuniones del G20 que se desarrollan en Asheville, Carolina del Norte, y la acompañó con un mensaje sobre “la agenda económica de la Argentina” y los avances para “consolidar la estabilidad y fortalecer el crecimiento”. La imagen llega en un momento clave de la gira: el equipo económico busca sostener la relación con el organismo de cara a las próximas revisiones del programa.
El encuentro con la titular del FMI se suma a la agenda que el ministro viene desplegando desde su llegada a Estados Unidos, donde participa como orador principal de un panel sobre crecimiento global y desregulación económica. La foto con Georgieva funciona como una señal política hacia adentro y hacia afuera: para los mercados locales, un gesto de continuidad del respaldo del organismo; para el board del FMI, una puesta en escena de cercanía personal entre el ministro y la directora gerente.
Sin embargo, la buena sintonía personal que exhibe la foto convive con señales de alerta que circulan puertas adentro del organismo. Técnicos del staff vienen monitoreando el aumento de la mora crediticia de las familias argentinas, un dato que un informe reciente del Financial Times puso en agenda y que condiciona el clima de las conversaciones sobre nuevos desembolsos.
La imagen se da además en paralelo a la gestión más esperada por el equipo económico: la reactivación del diálogo directo con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, tras casi un año sin encuentros presenciales. Esa foto —la que realmente busca la delegación argentina— todavía no se produjo.