La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves, en sesión ordinaria y con la presencia de los distintos bloques, la transferencia de la Justicia Laboral Nacional al ámbito porteño. El proyecto, de autoría de la Jefatura de Gobierno, obtuvo 36 votos afirmativos, 2 negativos y 20 abstenciones.
La medida formaliza un paso que la Ciudad viene persiguiendo desde la reforma constitucional de 1994: completar la autonomía jurisdiccional plena que prevé el artículo 129 de la Constitución Nacional. El convenio de base se firmó en febrero de este año entre el Estado Nacional y la administración porteña, y ahora queda plasmado en la ley que sancionó hoy el recinto, apoyada en las normas locales 6.789 y 6.790, que ya habían creado el fuero laboral local y su régimen procesal.
En términos prácticos, las causas laborales iniciadas antes de la entrada en vigencia del nuevo fuero seguirán su curso en la Justicia Nacional del Trabajo, mientras que todo reclamo laboral nuevo se tramitará exclusivamente ante el flamante Fuero del Trabajo de la Ciudad. La Ciudad se hace cargo de designar jueces y fiscales por los mecanismos habituales y de garantizar los recursos del nuevo fuero; a cambio, Nación transferirá recursos de forma progresiva y dejará de cubrir las vacantes que queden en el fuero nacional por las competencias que se traspasan.
En el recinto, la votación reflejó una foto particular: el rechazo quedó limitado a dos bancas, mientras que un bloque de 20 legisladores prefirió abstenerse antes que definir una posición sobre el traspaso.
Una sesión cargada: qué más se aprobó
El proyecto de Justicia Laboral no fue el único punto fuerte del temario. En la misma sesión, la Legislatura también sancionó:
- Condonaciones de deudas tributarias de la AGIP. Se homologaron, con 56 votos afirmativos, las condonaciones ya otorgadas por el organismo durante 2025 y 2026 a un grupo reducido de contribuyentes, sobre gravámenes inmobiliarios, patentes y Ingresos Brutos. El trámite es anual y obligatorio: el Código Fiscal porteño exige que estas condonaciones pasen por el visto bueno legislativo.
- Modificación de la Carta Orgánica del Banco Ciudad. De ahora en más, el remanente de utilidades del banco —una vez cubiertas reservas y capital— deberá destinarse exclusivamente a bonificar tasas o reducir gastos administrativos en créditos hipotecarios para residentes porteños. Hasta hoy, ese excedente iba al presupuesto central para obra social y vivienda.
- Subsidio permanente para excombatientes de Malvinas. El beneficio, que hasta ahora regía solo para veteranos en actividad, se extiende a quienes ya están jubilados, siempre que acrediten su condición con el certificado oficial. Sigue siendo personal, vitalicio, intransferible y compatible con otras jubilaciones o pensiones.
- Fin del trámite digital para el pase gratuito de subte de jubilados. Se eliminan las plataformas digitales, los bancos y la documentación extra: alcanza con DNI y último recibo de haberes (que no superen 2,5 haberes mínimos jubilatorios) para tramitarlo de forma presencial. El beneficio se otorga mediante una tarjeta magnética física, sin integración con entidades bancarias, y el Estado porteño queda habilitado a verificar la condición previsional cruzando datos con otros organismos.
Con este paquete, la Legislatura porteña combinó en una sola sesión una reforma institucional de fondo —la autonomía judicial en materia laboral— con medidas de impacto fiscal, bancario y social directo sobre jubilados, veteranos y contribuyentes.