MAURICIO MACRI BUSCARÍA ARMAR UN BLOQUE PROPIO DE 30 DIPUTADOS PARA NEGOCIAR DESDE LA FUERZA EN 2027
El amague presidencial ocupa los titulares. Pero la apuesta real está en el Congreso: tropa propia y leal para imponer condiciones.
El amague presidencial ocupa los titulares. Pero la apuesta real está en el Congreso: tropa propia y leal para imponer condiciones.
Hay una decisión que Mauricio no delega en nadie: quién cuida la Ciudad cuando él no esté para hacerlo personalmente. Mientras recorre el país y mide fuerzas con Milei, en la cúpula del PRO crece una discusión que todavía no tiene ganador. Te contamos qué se está cocinando antes de que la carta quede jugada.
Macri los eligió a ellos: los cuatro dirigentes que conducirán al PRO en la batalla del 27
Antes de hablar, les tomó examen a cuatro. Soledad Martínez, Montenegro, Ritondo y De Andreis. El micrófono no se reparte por protocolo. Se reparte por poder. El estado mayor del PRO ya está definido
Patricia Bullrich quedó en una zona incómoda del mapa político argentino: demasiado fuerte para ser solo una funcionaria, demasiado propia para ser apenas una pieza de Milei y demasiado necesaria para que el PRO pueda jubilarla del todo.
En una misma semana se concentraron cuatro hechos vinculados a Mauricio Macri. Ninguno, por sí solo, altera el escenario político nacional. Leídos en conjunto, permiten identificar un patrón: reordenamiento defensivo, no relanzamiento.
Mientras el PRO discute si tener candidato propio en 2027, el verdadero problema sigue intacto: quién se anima a sentarse en la silla, romper inercias y ejercer conducción real. Sin poder efectivo, la renovación es solo una consigna elegante.
Una placa sobre inflación, una omisión llamativa y una pregunta que vuelve: ¿acuerdo real o mito funcional?
Mientras los primos Macri salen a vender “reconciliación” rumbo a 2027, el dato jugoso no es el abrazo: es el nombre que asoma detrás. Si el proyecto no levanta, Guillermo Dietrich puede pasar de “no corre” a salvavidas del PRO porteño.
Se rompe la postal y se libera el jugador: Macri pierde capital emocional, pero gana foco para volver a la cancha.