La Purga
Una limpieza sin épica ni discursos, donde el poder corta por lo sano: menos herencias incómodas, menos ruido interno y una sola moneda en circulación —orden, control y resultados.
Una limpieza sin épica ni discursos, donde el poder corta por lo sano: menos herencias incómodas, menos ruido interno y una sola moneda en circulación —orden, control y resultados.
Identidades cerradas, fe cívica y una democracia cada vez más ruidosa
No hubo acto, ni palco, ni liturgia. Hubo señales. Y en política, las señales también gobiernan.
Escuchan todo, no figuran en ningún lado y saben más que muchos ministros. El poder también se guarda en el asiento delantero.
Sin anuncios formales ni fotos épicas, Karina Milei empezó a mover las fichas del futuro. Tres nombres, tres territorios y una señal clara hacia adentro y hacia afuera de La Libertad Avanza.
Después de dos años de ajuste silencioso, el Estado empezó a aflojar la billetera. Paritarias que empardan la inflación, bonos en mano y municipios que entendieron una regla básica de la política real: sin plata en el bolsillo, no hay gestión ni votos.
Sin bendiciones anticipadas ni delfines designados, el gobernador deja correr a los suyos. El MDF activa una competencia controlada: territorio, gestión y paciencia. En la Provincia, el sillón no se hereda: se camina.
Optimismo oficial, reuniones clave y una señal política que va más allá del AMBA.
No es amor ni esperanza: es miedo al pasado. Una encuesta nacional revela que el principal sostén político de Javier Milei no es la mejora inmediata del bolsillo, sino el espanto a volver a lo anterior. El ajuste duele, pero el recuerdo asusta más.
Dijo que se iba al sector privado, lo contó y lo publicó. Dos meses después, Yamil Santoro volvió al ámbito público con título importado y emojis de futuro: CEO del Parque de la Innovación. En la política porteña no se vuelve: se rebrandiza.
La apuesta de Horacio Rodríguez Larreta para 2027 no pasa por seducir mayorías ni por ganar la primera vuelta. Pasa por algo más simple y más crudo: entrar al balotaje. En esa lógica, hay un nombre que se vuelve central y decisivo: Juan Manuel Olmos.
Una nueva encuesta nacional muestra a La Libertad Avanza al frente, pero sin mayoría consolidada. El peronismo resiste y el 13% de indecisos emerge como el verdadero árbitro del 2027.
A 43 años de su muerte, el expresidente sigue siendo una vara incómoda para la política argentina: gobernó sin ruido, sin privilegios y sin traicionar la dignidad del cargo.
En Jesús María, donde el folklore no se improvisa y el aplauso se gana, ocurrió una escena inesperada: Javier Milei se subió al escenario con El Chaqueño Palavecino y cantó Amor Salvaje. Sin atril. Sin discurso. Con micrófono y sonrisa. La política, por un rato, miró desde abajo.