
Diego Santilli dej贸 su banca en Diputados y asumi贸 como ministro del Interior. Sin actos ni discursos, arranc贸 la gesti贸n con una agenda cargada de reuniones con gobernadores.
En los primeros d铆as pas贸 por su despacho Ignacio Torres (Chubut), Ra煤l Jalil (Catamarca), Marcelo Orrego (San Juan) y Mart铆n Llaryora (C贸rdoba). Sobre la mesa: coparticipaci贸n, subsidios, deudas previsionales y el presupuesto 2026.
El nuevo ministro se mete as铆 en el centro del tablero pol铆tico, donde los reclamos provinciales chocan con la l铆nea econ贸mica de Naci贸n. Su desaf铆o ser谩 que el di谩logo no se convierta en una ronda eterna de promesas.
Despu茅s de a帽os sin gesti贸n directa, Santilli vuelve a un terreno que conoce: el del caf茅, la negociaci贸n y las planillas.
Empez贸 la rosca federal y, esta vez, con horario de oficina.